Turismo Religioso

El Turismo religioso, a diferencia de todos los demás segmentos del mercado turístico, tiene como motivación fundamental la fe. En la actualidad las ciudades santas que históricamente han sido objeto de peregrinaje. Mencionaremos algunos lugares en los que podemos hacer Turismo Religioso:

Comayagua

Comayagua fue la capital de la provincia de Honduras durante la época colonial. Su arquitectura, llena de techos de teja e iglesias españolas, es reflejo de abolengo y tradición. La joya de sus edificaciones es la iglesia de La Inmaculada Concepción (conocida como “la catedral”), con sus retablos en baño de oro y uno de los relojes más antiguos de América, que data del año 1100.

Aunque no perdura en la historia la fecha exacta en que las primeras misiones exploratorias llegaron, sí sabemos que fue fundada en 1537 por el conquistador Alfonso de Cáceres como Santa María de la Nueva Valladolid.

Pocas ciudades han visto azares de la historia como Comayagua, que fue devastada por varios terremotos, además de haber sido saqueada y quemada en reiteradas ocasiones. La Colonia, la Independencia, la anexión al Imperio Mexicano, la Federación y la República son sucesos históricos que acaecieron mientras esta ciudad fue la capital.

Gracias, Lempira

La ciudad colonial de Gracias se encuentra ubicada en el departamento de Lempira, en el Occidente de Honduras. Es una de las ciudades más antiguas de Honduras ya que su fundación que se efectuó en tres momentos distintos, comenzó en 1536. Esto ocurrió en Opoa, un sitio muy cerca de donde se encuentra la actual ciudad. Todavía queda en pie, un muro de adobe de la primera iglesia colonial que se levantó.

La segunda fundación ocurrió al año siguiente por mandato de don Francisco de Montejo. Sin embargo, el asentamiento fue levantado y puesto en su tercer y definitivo lugar, tras haberse sofocado el levantamiento del cacique Lempira. Esta tercera fundación la realizó don Juan de Montejo el 14 de enero de 1539.

En la actualidad, Gracias es una ciudad que comienza a abrirse al mundo y desea mostrar todos sus tesoros naturales y culturales.

Con sus cuatro magníficas iglesias, casas, calles y haciendas coloniales, la ciudad cuenta con una riqueza arquitectónica incomparable.

Uno de los lugares más admirados de interés turístico en Gracias Lempira es la iglesia de La Merced. Construida en la década de 1700, es un ejemplo bien conservado de la arquitectura colonial en Honduras.

Más importante aún es el invaluable valor del espíritu lenca que pervive en la ciudad y sus montañas cercanas. Bastión de la cultura lenca, Gracias una ventana a los descendientes del pueblo indígena más importante que encontraron los españoles al momento de su llegada.

Ahora, nuevos y modernos hoteles se construyen tratando de fusionarse con ese aire colonial tan marcado que la ciudad posee. Tours a las iglesias, a Celaque y a las comunidades lencas ya son una realidad y mucha gente llega a Gracias en busca de esa tradición que la ciudad mantiene. El futuro ha llegado.

Gracias es la ciudad más importante del departamento de Lempira y la llave para visitar las extraordinarias iglesias coloniales de los cercanos poblados de la Campa, San Manuel de Colohete y Belén Lempira. Quizás las iglesias coloniales más bellas de Honduras.

Tegucigalpa

Tegucigalpa, la capital de Honduras es una urbe cuyos inicios datan de finales del siglo XVI y están relacionados con el descubrimiento de vetas de plata en sus cercanías. Este pasado colonial y minero todavía es palpable en el casco histórico de la ciudad. En 1880 adquirió el título de capital de la República, cuando el presidente Marco Aurelio Soto trasladó la sede del gobierno desde Comayagua.

La “Tegus” de hoy es una interesante mezcla de edificios coloniales, construcciones modernas y ministerios de gobierno esparcidos a lo largo de su montañosa geografía. Aunque el poderío económico está en el norte de Honduras, la capital posee todo el poder político.

Los movimientos culturales, intelectuales y artísticos tienen un mayor empuje en Tegucigalpa. En realidad, la capital del país está conformada por dos ciudades gemelas apenas separadas por unas calles: Tegucigalpa y Comagüela.

La visita a Tegucigalpa no está completa sin incluir un viaje a los pueblos vecinos de Valle de Ángeles y Santa Lucía. El Valle no solo atrae por su belleza escénica sino además por la producción y venta de artesanías en madera y cuero. Verdaderos imanes para todos los turistas extranjeros y nacionales que por decenas llegan cada fin de semana a esta ciudad turística. Sus pequeños cafés, hoteles y restaurantes se convierten en los destinos preferidos de los visitantes que aprovechan para recorren sus tiendas y el Parque Central.

Santa Lucía es una comunidad pequeña y amable a 14 kilómetros de la capital. Por las mañanas, el pueblito amanece envuelto en la neblina de sus alturas. Un clima más que agradable especialmente si el viajero decide permanecer un par de días, caminando alrededor de su apacible laguna al atardecer y durmiendo sin ventiladores ni aires acondicionados. Sí de paso aprovecha para comprar flores y hortalizas, tiene frente a usted un fin de semana apacible y muy en paz.

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